martes, 27 de abril de 2010

Sombrío. Imaginado.



- ¿La labor en qué consiste? ¿No es salvar vidas nuestra prioridad?
- NO. Nuestra misión es salvar la mayor cantidad de vidas posibles. Ahora salga de ahí.
- Ya casi la tengo, sólo unos minutos más.
- ¡Ahora! ¡Fuera!




No pasó mucho tiempo y dejé suave y velozmente su cabeza en el suelo, era todo lo que podía hacer por ella. Me miró, nunca me lo olvidaré. Y corrí hacia el exterior. El sol estaba en el cielo -vigoroso- y las nubes parecían de algodón. Y nosotros saliamos corriendo, yo al último, al borde de la destrucción, escapando del desastre, con la mirada fija adelante; corremos escondiéndonos de los rostros de los expectadores -realmente "expectantes"- y huyéndole al deseo de voltear a ver...

Es que las tragedias caen como el clima, son un misterio. Puedes rescatar mil vidas en toda tu vida pero una sola que se pierde... no lo podía asimilar. Acaté porque igual me iban a sacar de ahí, porque sabía que hacía mal intentando quedarme. No es como en las películas que el bombero valiente hace la hazaña, en la vida real o trabajas en equipo o pones en riesgo a todo el grupo -y a los sobrevivientes-. Hacerse el héroe es una opción que te enseñan a descartar desde el principio.

La misión, tienen razón, es rescatar a la mayor cantidad de sobrevivientes. Y para eso tenemos que mantenernos con vida. Ofrendar la nuestra por otra, consecuentemente, sólo consigue mermar la efectividad del equipo para rescatar talvez a dos personas más, o a cien.

Los rostros de la gente en las calles que nos buscaban directo a las manos tenían todos la misma expresión. Parecía una sola pregunta, que te hacían muchas veces en cada mirada: ¿donde están los sobrevivientes? ¿cuántos lograron rescatar?

Y nosotros huyendo hacia el frente. Yo cubriéndome la cara por el llanto y por la presión de mirar la pregunta de sus miradas. Esto es muy duro para mi.

La gente parece creer que no somos humanos, la gente parece mirarme y ver en mi un ser sobrenatural. No. Debajo de este traje sólo soy un hombre, y también siento miedo. Qué me hace diferente. Nada, yo no soy diferente a ninguno. Salvo en la desgracia que les ha tocado. Yo no soy diferente a ninguno.

Nos miran, nos siguen... madres que chillan nos ven salir con los brazos vacíos. Niños que ahora serán huerfanitos nos observan con miradas loquitas, desesperanzados.

Trato de no ver, trato de caminar más, de seguir caminando y escucho un ruido muy fuerte... sin quererlo volteo, sin quererlo veo de arriba abajo y una ola de polvo caliente se me mete en la boca y casi por instinto busco en esa penumbra. Sin querer. Bajo la vista y diviso en la base, desde donde yo salí corriendo, una pared desplomarce hacia afuera, no quise ver... pero voltee y vi su mirada justo antes de que se termine de derrumbar el edificio. La nube se extinguía para dar pase al derrumbe definitvo, arrollador, y la madre grita desesperada. Completamente descontrolada trata de correr al edificio y es retenida por dos hombres que la contienen, pero que no la callan, y sus gritos me retumbaban más que el estruendo de la construcción viniéndose abajo... y vuelvo a mirar por inercia a la niña que deje recostada, con medio cuerpo y un brazo enterrado -y el otro inútil-, esa mirada de ojos inmensos, llenos de terror, mirándome con la misma mirada de pánico que me dio cuando me tuve que dejarla acatando una orden. Me fui, salí corriendo a los restantes 800 sobrevivientes del desastre que rescaté debajo de escombros de otros edificios, ancianos, bebes, hijos rescatados de debajo de los cuerpos destrozados de sus propios padres... pero ella, ella y su vida que no conocí -ni ella terminó de conocer- no me dejan dormir por las noches... no me dejarán dormir.



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Probablemente este texto no se ajuste a la realidad -no sé- no es realidad.
Dos enlaces impactantes:
U N O
D O S 

2 comentarios:

  1. Unas noticias impactantes, unas fotos extraoficiales... todo conjugó para redactar esta entrada.

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  2. No lo he leido todo, un 85% si, me gustó. Saludos.

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Impresiones...
Vale quejarse, criticar ácidamente y todo; vale todo.